13/03/2026 - En el marco de la agenda por el 8M, docentes, nodocentes, investigadoras y estudiantes comparten sus reflexiones acerca de las prácticas de cuidados y sus trayectorias personales y profesionales.

Videos 8MEn el Ciclo “Reforma Laboral. Mujeres, trabajos y cuidados”, mujeres que participan y son parte de distintos espacios de la Facultad de Ciencias Sociales reflexionaron sobre la reforma laboral, las tareas de cuidado y el impacto que estas transformaciones tienen en las trayectorias personales y profesionales.

El ciclo de videos se enmarca en la Agenda 8M por el Día Internacional de la Mujer, a partir de un compromiso histórico y sostenido de la unidad académica con los derechos de las mujeres y disidencias.

Bajo el mensaje de “Cuidar no es un privilegio, es el trabajo que hace posible todos los demás trabajos”, la propuesta fue coordinada por la Secretaría de Extensión, Bienestar y Transferencia, el Área de Comunicación Institucional y Comunicación Estratégica y FACSO Producciones.

Las entrevistadas fueron Brenda Bahl, Suyai Compagnon, Gisele Bricka, Florencia Torregiani y Rebeca Rodríguez. Los videos fueron publicados en las redes sociales de FACSO y FACSO Producciones.

En sus testimonios, las participantes coincidieron en advertir que las transformaciones en el mundo del trabajo tienen consecuencias directas en la organización de la vida cotidiana, especialmente para las mujeres y diversidades, quienes históricamente asumen la mayor parte de las tareas de cuidado.

Florencia Torregiani, docente, extensionista e investigadora advirtió sobre algunos de los cambios que propone la llamada “Ley de modernización laboral” y sus efectos en la vida familiar. “La reforma introduce medidas que impactan negativamente en la conciliación entre el trabajo y las tareas de cuidado”, señaló.

Entre los aspectos más críticos mencionó la creación de un banco de horas, la extensión de la jornada laboral -que podría alcanzar entre 8 y 12 horas-, la fragmentación de las vacaciones y la reducción del pago de licencias por enfermedad.

Esto impacta especialmente en quienes cuidan a niñas, niños, personas mayores o personas con discapacidad y dificulta la posibilidad de organizar y planificar la vida familiar”, explicó.

Por su parte, Brenda Bahl, docente, investigadora y graduada de FACSO, planteó que estas transformaciones deben analizarse en el marco del contexto económico actual. “La reforma laboral, en un contexto de crisis, impacta fuertemente en las tareas de cuidado y en la forma en que trabajamos las mujeres y las disidencias”, afirmó.

En ese sentido, señaló que la falta de previsibilidad en las jornadas laborales dificulta organizar los tiempos de trabajo y de vida cotidiana. “Muchas veces nos vemos obligadas a asumir múltiples trabajos para llegar a fin de mes. En el caso de quienes somos docentes, eso implica tomar más horas o buscar otras actividades laborales además del trabajo académico”.

En una línea similar, Suyai Compagnon, Secretaria Académica de FACSO e integrante del Programa Permanente de Estudios de la Mujer, remarcó que estas medidas pueden profundizar desigualdades ya existentes. “Las mujeres suelen tener peores condiciones de inserción en el mercado laboral y además asumen dobles o triples jornadas vinculadas a responsabilidades familiares, tareas domésticas y de cuidado”, explicó.

Según sostuvo, esta sobrecarga repercute también en las trayectorias educativas y profesionales: “Las oportunidades de ingresar, sostenerse y desarrollarse en la universidad se ven cada vez más limitadas”.

Desde la perspectiva estudiantil, Rebeca Rodríguez señaló que estas transformaciones también afectan la vida académica. “Como estudiantes, la reforma laboral nos afecta a todos, pero especialmente a las mujeres que tienen responsabilidades de cuidado”, expresó. En ese sentido, advirtió que jornadas laborales extendidas pueden dificultar la continuidad de los estudios.

Una estudiante que trabaja 12 horas y luego vuelve a su casa para asumir tareas de cuidado puede terminar relegando su formación”, afirmó.

Por último, Gisele Bricka, nodocente de Radio Universidad 90.1, puso el foco en la importancia de reconocer socialmente el trabajo de cuidados. “Criar, cuidar, limpiar, lavar y organizar la vida cotidiana de una familia no es amor: es trabajo no remunerado”, sostuvo.

En ese sentido, destacó que son mayoritariamente mujeres y diversidades quienes sostienen estas tareas invisibilizadas y subrayó la necesidad de pensarlas como un derecho. “El cuidado, incluido el autocuidado, debe ser entendido como una responsabilidad colectiva y un derecho garantizado por el Estado”.