La comunidad olavarriense volvió a convocarse este jueves en la Quinta Marcha Federal Universitaria, movilización que las universidades de todo el país llevaron adelante en defensa de la educación, la soberanía y la democracia.

Las actividades dieron inicio a las 15 en la plaza López Camelo del barrio Pueblo Nuevo, donde se llevó adelante el Festival por la Universidad Pública, con la presencia de bandas en vivo, una clase abierta de folclore, feriantes y otras propuestas. Las mismas contaron con la cobertura en vivo de Radio Universidad 90.1.

Posteriormente dio inicio la movilización hasta el Paseo Jesús Mendía, con la participación de una gran convocatoria de estudiantes, docentes, nodocentes, autoridades y demás miembros de la comunidad universitaria y del resto de la comunidad olavarriense.

La movilización estuvo encabezada por las autoridades de las Facultades de Ciencias Sociales, Ingeniería y Ciencias de la Salud, de la Escuela Nacional “Adolfo Pérez Esquivel” y del Jardín Maternal Upa La Lá, junto a representantes estudiantiles, docentes y nodocentes de todas las unidades y preuniversitarios. Participaron además el intendente municipal Maximiliano Wesner, funcionarios municipales, concejales de distintos espacios políticos, referentes gremiales, entre otros.

En este sector se dio lugar a la lectura del comunicado del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y las federaciones nacionales de docentes, nodocentes y estudiantes. El mismo se tituló

“Defender nuestros sueños, garantizar el futuro. V Marcha federal universitaria: por la educación, la soberanía y la democracia”.

La lectura la llevaron adelante Gustavo Flensborg, Yessica Almeida, Lucía Sierra, Laura Ayesa, Gustavo Martínez y Diego Lingeri.

En el comunicado se expuso que la Quinta Marcha Federal Universitaria “se convoca con tres grandes consignas que leen la problemática universitaria en el contexto de la cruda realidad de nuestro país y de los sueños colectivos que construyeron la universidad pública argentina que reivindicamos y que cotidianamente construimos”.

“Esta nueva marcha federal universitaria es la manifestación de la voluntad de la comunidad universitaria, pero también de la ciudadanía toda, de hacer cumplir el principal instrumento para su sostenimiento: la Ley de Financiamiento Universitario. El incumplimiento por parte del gobierno nacional de la Ley nos enfrenta a uno de los peores problemas que podemos tener como sociedad: poner en riesgo nuestra democracia y nuestro sistema republicano. El Congreso de la Nación y el Poder Judicial nos han dado la razón sancionando una Ley, declarando inconstitucional la pretensión del gobierno de anularla y estableciendo una medida cautelar que exige el cumplimiento inmediato de sus artículos 5 (salarios) y 6 (becas)”, agrega.

El documento expresa que “el incumplimiento sistemático del gobierno nacional de las leyes con las que no acuerda ni ha promovido y de las medidas judiciales que lo obligan a efectivizarlas es la expresión de su voluntad de gobernar por decretos de necesidad y urgencia, reemplazando las funciones legislativas que son propias del congreso de la nación”.

“Por ello, convergemos con el gran reclamo ciudadano que ha adquirido un carácter de urgencia: la derogación del DNU 70/23 que anula leyes emanadas del Congreso de la Nación y declara otras que no han sido sometidas al necesario debate parlamentario”, indica.

Asimismo, se expone que “la ciencia y la tecnología son parte sustantiva de la universidad pública argentina y contribuyen de manera fundamental a la soberanía del conocimiento y de la soberanía tecnológica. El histórico desarrollo territorial del sistema universitario y científico-tecnológico es un indicador de su importancia para el desarrollo integral de las regiones de nuestro país”.

“Hacer ciencia es producir conocimiento, innovación y las universidades son protagonistas del ecosistema innovador que, en todas sus disciplinas, aportan al crecimiento económico y al patrimonio artístico e intelectual de nuestro pueblo. Es generar herramientas que nos permitan crecer como país, que nos permitan comprender la realidad que nos toca vivir”, se plantea.

En otro punto, se expone que “la universidad pública es una herramienta fundamental de justicia social, movilidad social ascendente y construcción de soberanía nacional. Sin embargo, garantizar su gratuidad no alcanza si las y los estudiantes no cuentan con las condiciones económicas necesarias para sostener sus estudios, y sobre todo si el gobierno nacional se sigue negando a cumplir la Ley”.

Se agrega, así, que “las universidades públicas argentinas atraviesan una situación presupuestaria crítica. Cuando el financiamiento universitario se deteriora, las consecuencias no se limitan a las aulas, los talleres o los laboratorios de enseñanza: se resienten de manera directa los proyectos de investigación científica, las actividades de extensión en los territorios, la vinculación tecnológica con el medio socioproductivo, la adquisición y actualización del equipamiento y, fundamentalmente, las posibilidades reales de garantizar que miles de estudiantes cumplan el sueño de recibirse, de lograr el título universitario”.

“Las universidades están en serio riesgo de no poder sostener sus funciones el año que viene. Argentina va a terminar, por tercer año consecutivo, con uno de los gastos públicos en educación superior más bajos de América Latina”, se indica. Incluso, el Proyecto de Ley de Presupuesto 2027 presentado por el Poder Ejecutivo ante el Congreso de la Nación no contempla las partidas requeridas por Ley de Financiamiento Universitario, ni prevé la recuperación de las pérdidas acumuladas en el sistema universitario y científico.

“La V Marcha Federal Universitaria condensa una vez más la voluntad de toda la comunidad universitaria y del pueblo de la Nación de defender las universidades públicas como un preciado bien estratégico. Necesitamos más universidad pública, más sistema público de ciencia y tecnología, más educación pública, más Estado garante del derecho humano a la educación y a la vida digna”, se expone.

“Tenemos la profunda convicción de que la universidad pública argentina no es el problema de nuestro país; es, sin lugar a dudas, una parte fundamental de la solución. Sin educación pública, sin profesionales de excelencia y sin desarrollo científico soberano, no existen posibilidades reales de consolidar un país con equidad, autonomía y desarrollo social”, concluye.