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El MNCI-Somos Tierra presentó un estudio integral sobre la crisis socioproductiva y el cambio climático. Revela que el 61% de las mujeres rurales enfrentan una "triple jornada laboral" y sufren el impacto directo de la retracción del Estado.

El Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI-Somos Tierra) presentó en la sede del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) el informe “Análisis Integral de la Situación Socio productiva con perspectiva de género”. El documento revela una realidad crítica: más del 70% de las familias relevadas perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza.

La investigación participativa, que abarcó territorios en Mendoza, Córdoba, Jujuy, Neuquén y Misiones, pone el foco en cómo la crisis económica y el cambio climático impactan sobre las mujeres campesinas e indígenas. El estudio no solo ofrece datos estadísticos, sino que funciona como una hoja de ruta para la planificación de políticas de soberanía alimentaria.

Triple jornada y «pobreza de tiempo»

Uno de los conceptos más potentes del informe es la «pobreza de tiempos». Según explicó Carolina Llorens, integrante de la Coordinación Nacional del MNCI-Somos Tierra, las jornadas laborales rurales se extienden entre 10 y 16 horas.

“Más del 61 por ciento de las compañeras abordan lo que se llama triple jornada simultánea: realizan trabajo productivo, cuidado de niños y tareas organizativas al mismo tiempo”, señaló Llorens a ANSOL. Esta sobrecarga se traduce en niveles críticos de estrés para el 78% de las encuestadas.

Pese a que las mujeres representan el 32% de la toma de decisiones productivas, su incidencia cae drásticamente en la comercialización. Esta brecha de género afecta su autonomía económica, ya que muchas, a pesar de producir, se autoperciben solo como «amas de casa» debido a que no manejan el ingreso monetario.

El impacto del cambio climático

La crisis ambiental no es una amenaza futura, sino una realidad que ya destruye unidades productivas. El informe destaca que el 12% de los hogares sufrió pérdidas totales por eventos climáticos extremos, como sequías o granizo fuera de temporada.

Dhana, referente del MNCI en Mendoza, explicó que el cambio climático obliga a modificar roles históricos: “Muchos productores hortícolas están pasando a la apicultura porque es más rentable ante la falta de agua, lo que implica un cambio cultural drástico y forzado”.

En este contexto, la organización funciona como la principal red de contención. El 36% de los hogares utiliza al MNCI-Somos Tierra como su canal de comercialización principal, mitigando la retracción de las políticas públicas estatales en el sector de la agricultura familiar, problemática que está en debate permanentemente.

Datos clave del Informe del MNCI-Somos Tierra

Salud: El 78% reporta problemas de sueño y estrés.

Producción: El 74,7% se identifica como productor primario.

Clima: El 79% de las familias sufre las consecuencias de la sequía.

Comercialización: El 41% coloca en el mercado tres cuartas partes de lo que produce, equilibrando la venta con el autoconsumo.

El documento de acceso gratuito está disponible a partir del 17 de abril, en el marco del Día de La Lucha Campesina, en la web oficial del MNCI-Somos Tierra en tres versiones: el informe completo, una versión abreviada y un resumen ejecutivo.

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